¿Crees que el asador es solo para carne? Piénsalo dos veces. La parrilla imita perfectamente a un horno de leña italiano, alcanzando temperaturas altísimas que crean una masa burbujeante, crujiente y con ese sabor ahumado que ningún horno de cocina puede igualar.
¿Por qué funciona?
A diferencia del horno de casa, que difícilmente pasa de los 250°C, una parrilla puede superar los 400°C fácilmente. Este golpe de calor intenso es lo que cocina la masa en minutos, dejándola crujiente por fuera y aireada por dentro.
Tip Pro
Si usas carbón, añade unas astillas de leña de frutal justo antes de poner la pizza para un auténtico sabor a horno de leña.

Pasos para el Éxito
Prepara tu "Mise en Place"
La pizza se cocina RÁPIDO. Ten todos tus ingredientes cortados, el queso rallado y la salsa lista al lado de la parrilla antes de empezar. No habrá tiempo de ir a la cocina.
Aceita la Masa
Estira tu masa y pincela ambos lados generosamente con aceite de oliva. Esto evita que se pegue a la rejilla y ayuda a dorarla.
Fuego Indirecto es tu Amigo
Dora la masa a fuego directo 2 minutos por lado. Luego muévela a una zona de calor indirecto para añadir los ingredientes y derretir el queso sin quemar la base.




