Un poco de humo es esencia de la parrilla; una nube densa y negra es señal de problemas. El exceso de humo no solo es molesto, sino que puede amargar tu comida y ser insalubre. Aquí te decimos por qué pasa y cómo arreglarlo.
1. Grasa Acumulada
El culpable #1. Restos de asados anteriores en el fondo o en las rejillas se queman al volver a calentar.
Solución: Cepilla la parrilla en caliente antes y después de cada uso. Limpia el fondo regularmente.
2. Exceso de Grasa en la Carne
Cocinar cortes muy grasosos o marinadas con mucho aceite directamente sobre el fuego provoca llamaradas y humo negro.
Solución: Recorta el exceso de grasa exterior o usa una bandeja de goteo con la técnica de fuego indirecto.
3. Leña Húmeda
Si añades leña para ahumar, esta debe estar seca. La madera verde o húmeda produce vapor y un humo blanco y denso que sabe acre.
4. Mala Ventilación
Cerrar todas las ventilaciones ahoga el fuego, provocando una combustión incompleta y mucho humo sucio.
Solución: Mantén siempre la salida de aire (arriba) abierta. Controla la temperatura con la entrada de aire (abajo).





